Historia

Imágenes del Pazo de Lemaio antes de su restauración

El pazo es una casa antigua y señorial propia de la hidalguía rural gallega. Inicialmente tuvieron funciones defensivas, si bien con el paso de los años se convirtieron en el centro económico de cada lugar. Los más antiguos eran construcciones sobrias y sólidas, evolucionando posteriormente a edificios grandes y lujosos. Lo que nunca faltó fue el palomar, los escudos familiares y la capilla.

El escudo principal del Pazo de Lemaio data de principios del siglo XVI, momento en que la casa fue refundada sobre una torre defensiva medieval propia de una costa gallega asolada por normandos y vikingos, además de por los propios señores vecinos, que llevaban todo el siglo XV en plena guerra civil de saqueo, tal y como recoge en sus investigaciones la historiadora y periodista Victoria Armesto.

En este entorno bélico D. Fernán Alvarez de Carantoña, con su escudo con tres cabezas de moros, refunda el pazo después de derrotar a finales del sXV como capitán del I Conde de Altamira al arzobispo de Santiago Alonso de Fonseca y Ulloa, padre de su homónimo y homólogo Alonso de Fonseca Acevedo, también arzobispo de Santiago de Compostela.

Desde entonces han pasado varios linajes de la Costa da Morte por el pazo: Los Varela y los Bermúdez de Castro, dejando su escudo, los Moscoso, Rodríguez Arijón, García de Pardiñas y Romay.

Cinco siglos después, en 2007, mi marido y yo nos topamos con el pazo y un cartel de “Se vende”. Inmediatamente surgió el flechazo. Lo compramos en estado ruinoso para tres años después, en 2010, comenzar nuestro proyecto de restauración, salvándolo así de una ruina segura. en un par de años nuestro Pazo estaría por fin terminado. Con el máximo respeto al edificio original, hicimos una trabajosa e ilusionada rehabilitación enfocada al comfort y la calidez que demandan los tiempos actuales. Los muebles fueron cuidadosamente seleccionados así como las obras de arte que cuelgan de las paredes.

A pocos metros se halla su capilla, Santa Marina de Lemaio, de planta románica y construcción barroca. Bajo una tarima de madera en el altar descansan los huesos del fundador, con losa de piedra y escudo idéntico al principal del pazo.

El importante arco de medio punto, las saeteras defensivas y los asientos de piedra en las ventanas, parladoiros, nos hablan del origen medieval del pazo de Lemaio, posiblemente uno de los de mayor antigüedad acreditada de Galicia.

Otro edificio interesante es el gran hórreo, soportado por la casa da eira, al uso de la comarca. Su cumbrera culmina con la característica cruz en un lado y una original águila de piedra al otro, sin traducción heráldica, cuya finalidad debiera ser ahuyentar las aves de los sembrados.

Y por fin, no queremos olvidar el viejo cruceiro frente al pazo, sencillo, pero, quizás, testigo de su construcción.